El abaratamiento de los alimentos procesados los ha puesto al alcance de un mayor número de personas, lo que a la larga resulta en costos mayores en términos de afectaciones a la salud tanto para las personas como para los gobiernos estatales.
Muchos productos procesados, con alta cantidad de azúcares y grasas, son cada vez más baratos y están al alcance de la mano, pero hablando de salud “lo barato sale caro”.
Y es que, dijo, el creciente acceso a estos productos a la larga repercute en la salud física de las personas, provocando que padezcan además de obesidad, enfermedades que ocasionan grandes gastos tanto para las familias como para el Estado.
Las enfermedades como la diabetes, algunos tipos de cánceres, hipertensiones y enfermedades cardiovasculares cuestan al Estado cerca de 80 mil millones al año y de no ser atendidos como se debe, para el año 2015 este gasto alcanzaría los 151 mil millones. Ademas las enfermedades cada vez mas se dan en los menores de edad que actualmente son los consumidores que mayor fuente de ingresos le da a las industrias de productos alimenticios poco nutritivos como las golosinas y frituras.

No hay comentarios:
Publicar un comentario